El manisero de La Habana.
En las noches del Malecón habanero, desde tiempos inmemoriales, perdura un personaje folclórico indispensable. No tiene rostro, ni nombre propio, pero su estampa le ha dado la vuelta al mundo cabalgando sobre un pentagrama. Va cantando su pregón con la lata a cuestas y lleva en la mano los cucuruchos cónicos del sabroso grano. ¡Claro que si, es el manisero¡
Fue a finales de la década del 20 y principios de los 30 que esta figura alcanzó la relevancia merecida cuando el Señor Moisés Simons lo inmortalizó en su canción El manisero. La primera en cantarla, con gracia y cubanía incomparable fue Rita Montaner, para la Columbia Records.
Cuenta la historia que la versión más vendida fue la de Don Azpiazu con su Orquesta Habana Casino. No se conoce una cifra oficial de ventas pero sí se sabe que esta grabación de 78 rpm fue la primera de origen latino que superó un millón de copias. El manisero paseó por el mundo en la voz del estelar Antonio Machín, quien lo dio a conocer en las plazas de moda en Estados Unidos y Europa donde comenzaba el furor por la rumba.
Aunque fue catalogada en este género los musicólogos discrepan pues las letras estaban basadas en los "pregones" de los vendedores callejeros y el ritmo fue un son, así que, técnicamente es un son-pregón.
Otro tema que suscitó divergencias entre la farándula de la época fue el de la autoría. La partitura original consigna que El manisero es, en letra y música, de Simons. No obstante, Gonzalo G. de Mello intentó atribuirse parte de la gloria. El eminente historiador Díaz Ayala dejó consignada la solución de este barullo autoral: «El manisero fue uno de esos casos extraños en la música popular, ya que tuvo inmediatos beneficios... lógicamente Mello trató de reclamar su autoría de letras, pero sin éxito».
Fue el gran experto Fernando Ortiz quien dictó la sentencia que me parece más acertada. Para Ortiz, el verdadero creador fue un anónimo vendedor de maní de la Habana de mitad del siglo XIX que sirvió de base para una danza escrita por Gottschalk.
Lo que no tiene discusión es que El manisero es el personaje folclórico cubano más conocido y aún hoy sigue inspirando canciones. La más reciente es el éxito infantil “M con a, N con i, Maní, obra de la compositora Rosa Campos. El tema, interpretado por niños fue premiado en el Festival Nacional “Cantándole al sol”, recibió el Premio de Cultura Comunitaria, Premio de la Radio y la Televisión y Premio a la Cubanía del Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana.
Creo que la inspiración que causa el delicioso grano tiene mucho que ver con el paladar porque todo el que lo prueba se suma a esta invitación:
Si te quieres por el pico divertir
Comete un cucuruchito de maní…
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