La escuela, la familia y la comunidad contra el bloqueo.
Por Leticia Guerra.
El inicio del curso escolar en Bauta trae un ajetreo al que nadie es ajeno. La comunidad se une en el difícil empeño de garantizar el mantenimiento de los planteles y el aseguramiento de los materiales escolares y de vida en cada centro, a pesar de un bloqueo que afecta en 166 millones de dólares anuales la educación cubana.
Pero ¿Quién dijo miedo? En esta pequeña isla lo que falta en recursos, sobra en ingenio y voluntad. Las escuelas, las familias, las empresas, el Gobierno y el Partido asumen como prioridad la enseñanza.
Un pedazo de madera sin uso se convirtió en la tablilla que faltaba en la ventana, se reparan los pupitres, abuelas y madres confeccionan cortinas y alguno trae una planta que alegra y da vida al aula.
En Bauta, sirve todo, materiales de desecho como papel y cartón, envases plásticos, poli espuma, pedazos de tela, aluminio, madera y vidrio se transforman en medios de enseñanza que se utilizan de apoyo a las clases, juguetes para las áreas de recreación y hasta instrumentos musicales para las bandas rítmicas.
Dice un refrán de mi pueblo que la necesidad hace parir hijos varones, contrario a los efectos que el imperialismo pretende con el bloqueo, aquí renacen hombres y mujeres que se crecen y vencen las carencias.
Y no estamos hablando de poca cosa; hoy el país solo puede adquirir el 60% de los materiales y medios de que disponíamos en los años 80, debido al recrudecimiento del bloqueo.
Pero que ironía del destino, dirán los yanquis al borde de un ataque, en cada aula cubana hay un televisor y un video, todas las escuelas tienen laboratorios de computación, cada escolar recibió completo su módulo de libros de texto, cuadernos, libretas, lápices y otros materiales.
La educación en Cuba es paradigma en el mundo porque nunca podrán bloquear la voluntad de mantener nuestras conquistas sociales.
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