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Celebraron décimo aniversario trabajadores sociales de Bauta.

Celebraron décimo aniversario trabajadores sociales de Bauta.

 

Plenos de juventud y con experiencia los trabajadores sociales de Bauta celebran en décimo aniversario de su creación, este mes de septiembre. Los médicos del alma son hijos legítimos del líder de la Revolución, Fidel Castro, quien les confió la construcción de una sociedad sin necesitados.

De los logros que alcanzaron, comentó Yasel Galera González, jefe del programa:

“Trabajamos de manera permanente en la tarea para la asistencia de niños con enfermedades crónicas. Debo destacar que es uno de los frentes con más resultados. En cada caso particular se dio solución a problemas como acondicionamiento, reparación y entrega de viviendas, equipos electrodomésticos y ayuda médica. También recibieron atención otros menores con desventaja social, problemas de conducta y limitaciones físicas, en total 139 infantes. Se visitaron los jóvenes desvinculados del estudio y del trabajo, se le ofrecieron opciones para reincorporarse a estas actividades y lograron reinsertar 72 de ellos. Los abuelos que viven solos también recibieron la asistencia, 68 ancianos cuentan con el apoyo de nuestros jóvenes, que atienden sus necesidades físicas y espirituales.
La superación es otra prioridad, este curso 7 de ellos culminarán carreras universitarias, el resto se encuentran cursando la licenciatura y 15 graduados en Educación Superior matricularon en diferentes postgrados.
Dedicamos estos logros y este aniversario a nuestro creador, nuestro padre y guía Fidel Castro”.

Los trabajadores sociales desarrollaron este año una nueva concepción de trabajo con el fin de ser menos asistencialitas y más transformadores de la comunidad. El Consejo Popular con mejores resultados es el de Anafe. Su coordinadora Yenli Godines Morales declaró:

Estamos trabajando en nuestras propias comunidades, donde muchos crecimos y vivimos, esto nos da la confianza necesaria para que las personas se acerquen a nosotros y nos confíen sus problemas; este es el punto de partida para la solución.
Esta cercanía física pero más importante, espiritual, nos ayuda a valorar justamente la problemática social, a atender las individualidades de cada caso y nos da el poder de impactar a nuestros vecinos.
Un ejemplo de la confianza que hemos ganado es el caso de un niño con enfermedad crítica. Su mamá es muy sobreprotectora y sin embargo me permitió llevarlo al Campamento de Verano por una semana y eso dice mucho de la confiabilidad que se ha logrado en la población”.

Ser mejores para ayudar a construir una sociedad mejor es la meta de los médicos del alma en Bauta.

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